post

Es un taller en el que los niños pueden participar activamente en todas las etapas de la creación de un huerto urbano. Durante la siembra, el trasplante, la preparación de los sustratos,  el riego, la observación de las plantas, los niños pueden colaborar con nosotros manipulando la tierra y observando las distintas etapas de las hortalizas que cultivamos. El huerto también puede ser una forma de adquirir pequeñas responsabilidades para que sean conscientes del valor de sus actos y del esfuerzo que implican, siempre y cuando se plantee como una tarea divertida y no como una obligación.

El momento de la cosecha será idóneo para que aprovechamos para incorporar hábitos para una alimentación variada, sana y rica en verduras y frutas. Es una forma de incentivar al niño a probar las verduras, ya que para él no es algo ajeno sino que ha seguido todo el proceso hasta que se ha formado el fruto, y además es una forma de valorar su propio trabajo.

En este taller además de las propias tareas de mantenimiento del huerto, pueden ser múltiples las actividades que de forma paralela al huerto se pueden plantear, ya sean manualidades, salidas al medio rural, talleres o actividades de observación y/o experimentación.

 

This entry was posted in . Bookmark the permalink.